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500 g de masa de empanada gallega |
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3 cebollas |
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2 pimientos rojo y 1 pimiento verde |
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2 tomate pelados (valen de lata) |
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1 diente de ajo |
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Sal y pimienta (al gusto) |
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Aceite de oliva (8 cucharadas) |
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300 g de lacón gallego, también vale una laconeta entera. |
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250 g de setas cardo |
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10 cucharadas del aceite del sofrito del relleno (masa) |
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30 g de levadura en polvo (2 sobres) (masa) |
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250 c de agua tibia (masa) |
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600 g de harina (masa) |
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2 pellizcos de Sal (masa) |
Dicen que allá por el siglo XII, los antiguos peregrinos sabían que estaban
llegando a Santiago de Compostela cuando, desfallecidos y hambrientos, desde
los montes cercanos sentían ya el delicioso olor de las empanadas, olor a
pan… y vieiras. Se convertía así la empanada en una sabrosa Guía del Camino
y apetitoso aliciente para volver a peregrinar. Y tanta fama llegó a tener
que hasta el Mestre Mateo la plasmó en el Pórtico de la Gloria, en la famosa
Catedral de Santiago de Compostela.
Así comenzaba uno de mis primero post en recetasderechupete, que se ha
convertido en uno de los más leídos. Y es que a quién no le gusta este plato
gallego…
Tal como comentaba en otras
recetas de empanada,
cuando tienes unas ganas enormes de comerla y no puedes porque estás lejos
de Galicia, la solución más fácil es prepararla en casa. Tengo amigos que
están en Madrid igual que yo, y que también les apasiona lo comida gallega:
Luis Murias (Tomatiño para los amigos) tiene en su grupo
Empanada de Lulu
una pequeña exaltación a la empanada gallega. Estoy esperando su receta de
empanada de pulpo, a ver como la prepara él.
Empanada gallega de lacón y setas, suena bien ¿eh?. Pues os lo aseguro, sabe
mejor. Si queréis convertir vuestra cocina en un trocito de Galicia y que
del horno salga un trozo crujiente de una empanada gallega a vuestra mesa…
lo único que tenéis que hacer es seguir esta receta paso a paso. Esta receta
es una de esas que se dicen ganadoras puesto que es de mi abuela.
Preparación del compango de lacón y setas:
Supongo que todos conocéis el lacón puesto que uno de los platos referentes
de la cocina gallega es el lacón con grelos. El nombre deriva del latín
“lacca” y hace referencia a la pata delantera del cerdo, especialmente a su
carne curada. Nos encontramos ante un producto 100% gallego arraigado en las
más viejas costumbres de la zona y que os animo a probar. En caso de que no
lo encontréis podéis utilizar jamón poco curado aunque ya os adelanto que no
es igual.
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Desalamos el lacón dejándolo en remojo en un bol grande con agua toda la
noche, unas 12 horas aproximadamente. Dadle algún corte (sin llegar a
partirlo) para que desale mejor y quepa bien en la olla.
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Una vez desalado lo ponemos en una olla de agua fría a fuego fuerte y
dejamos cocer. El lacón debe cocer una hora por kilo, aunque hay quien
lo deja aún más tiempo. Cortamos en trozos pequeños y reservamos.
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Introducimos en una cazuela el aceite y cuando esté caliente echamos 3
cebollas en juliana fina, es decir en tiras finitas. Las pasamos unos 8
minutos a fuego medio hasta que queden transparentes y pochaditas.
Mientras se pocha cortamos los pimiento en tiras y el ajo muy picado.
Pelamos los tomates y los cortamos en dados pequeños. Cuando el sofrito
de cebolla esté bien blandito echamos los pimientos y el tomate a la
cazuela durante otros 8 minutos a fuego lento.
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Lavamos bien las setas y cortamos en tiras. Ponemos una sartén al fuego
con dos cucharadas de aceite y añadimos el ajo picado, en cuanto se dore
retiramos con una espumadera e introducimos las setas en tiras a la
sartén. Removemos hasta que reduzcan su tamaño a la mitad. Añadimos otra
vez el ajo y dejamos reposar.
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Añadimos el lacón y las setas al sofrito y salpimentamos todo al gusto.
Removemos el relleno unos 2 minutos hasta que cambie de color, se
acabará de hacer en el horno.
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Probamos el relleno y rectificamos con sal, aunque lo más seguro es que
no haga falta. Removemos unos minutos y apartamos.
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Dejamos que enfríe y apartamos el aceite sobrante en un vaso. Es
importante quitar el exceso de aceite para que el relleno quede jugoso y
a la vez para emplearlo en la preparación de la masa, tal como explico
más adelante.
Preparación de la masa de empanada gallega:
Ya tenemos el compango enfriando, el aceite sobrante en el vaso y ahora ya
podemos preparar la masa.
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En un bol grande introducimos parte de la harina (que sea normal, para
hacer empanada no hace falta que sea harina de fuerza). Dejamos unas 4
cucharadas para ir engordando la masa.
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En el centro del bol, con una cuchara hacemos un hoyo, e introducimos la
levadura disuelta en el agua.
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Batimos con una cuchara de madera desde el centro hacia afuera y vamos
poco a poco mezclando con la harina.
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Añadimos el aceite del sofrito del relleno y la sal, sin pasarse puesto
que el aceite de freir el lacón está un poco salado. Seguimos removiendo
lo que empieza a ser la masa. Por ahora será una mezcla pegajosa pero
firme.
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Preparamos la zona donde vamos a amasar, por ejemplo la encimera de la
cocina es perfecta. Llenamos la zona de la encimera de harina, sacamos
la masa del bol y empezamos a trabajar la masa con las manos.
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Poco a poco podremos manipular la masa con más rapidez, se irá quedando
elástica y homógenea. Este proceso tarda unos 10 minutos.
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Vamos tornando la masa en una bola. Cogemos el anterior bol y lo
enharinamos. Introducimos la bola de masa en él.
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Tapamos el bol con un trapo de algodón durante una hora y ahí tenemos la
masa para poder empezar a preparar la empanada de lacón o la que más nos
guste.
Preparación de la empanada de lacón y setas:
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Dividimos la
masa de la empanada
en dos partes similares. Las amasamos otra vez en dos bolas de
masa para poder trabajar bien con ellas.
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Enharinamos la encimera de la cocina y estiramos la masa con el rodillo.
Hacemos la base que tendrá el tamaño de la bandeja de horno. La
estiraremos lo más fina posible con ayuda del rodillo. Ponemos sobre la
bandeja un trozo de papel para horno y encima la base cortando el
sobrante si se necesitara.
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Añadimos el relleno con los trozos de lacón y setas bien escurrido de
aceite (escurrido pero algo aceitoso y jugoso para que salga bien rica)
y lo estiramos por toda la base. Es muy importante que el relleno este
frío para que la masa aguante bien.
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Tapamos con la otra mitad bien estirada y la sellamos por los bordes
trenzando la parte inferior sobre la superior con la ayuda de un tenedor
o con la ayuda de los dedos, de derecha a izquierda y luego presionando.
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Hacemos un pequeño agujero en el centro para que respire la empanada y
con un tenedor pinchamos por distintas zonas, así no hinchará. Adornamos
con tiras o cordones de la pasta sobrante.
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Pintamos la empanada con una mezcla de huevo batido y un poco de leche
(es un pequeño truco para que quede dorada pero no se queme) con ayuda
de una brocha de cocinar.
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Precalentamos durante 5 minutos el horno a 180ºC y luego metemos la
empanada a la misma temperatura, primero en la parte de abajo del horno
(unos 20 minutos) y luego otros 25 minutos en el centro. Cuando esté
bien doradita la sacamos.
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Yo en este caso he preparado 2 porque éramos muchos a comer y las he
metido en el horno a la vez, unos 10 minutos más y estaban perfectas.
¡Y al fin la empanada! Tened cuidado al sacarla de la bandeja porque aún
estará caliente y es fácil que se rompa. Cortadla con una buena tijera
cuando este templada y buen provecho.